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Adrián Javier
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Adrián Javier

[Santo Domingo, 17 de mayo de 1967]

  

Libros publicados: El oscuro rito de la luz (1988), Bolero del esquizo (1994), Caballo El mar que andamos (1998) Caballo de bar (1999), Erótica de lo invisible (2000) y Idioma de las furias (2000).  

32

 

dije soy en cuerpo entero

el Lázaro disidente de la muerte

el óvulo magullado en la sangre

el esperma absorto en la luz bifurcado en la sombra

dije soy yo el Lázaro irrestricto

ala de murciélago pendido en las ráfagas

ala que muere en la brizna del alcázar

pendida en las hojas hilvanado en las pupilas dije

abominable soy

no importa que otras voces se levanten

que penda la moneda de la luz

que duerma la niña

que colme la dicha mis anaqueles perdidos

mis párpados se cansan de verse se murmuran

a huelga de voces

en el interior las miradas se cuelgan se encuentran

se engloban con odio sobre mi faz

maldita la suerte que posa sobre mis sienes carcomidas

maldita la oscuridad por ser vestido de la luz

el olor de tus pasos la espera el olvido la muerte

la vida dije soy yo Lázaro en cuerpo entero

el de la podrida existencia

que no escapó al miedo al horror a! calor al frío

al llamado de tus brazos

porque soy materia esclavo de tus ojos

 

 

a yamir vizcaino benitez

por lo que pudo ser desmemoria

El puente

 

no es cierto que me llame alguien y mucho

menos que me apellide ninguno preciso parecer

hombre tener como apellido memoria de agua

piel de pan tren líquido asumir corales

como dedos plantar sonajas como ojos

vivir de infantes a la intemperie campear los

fueros cual si fuesen vinos borrar la página

esa guadaña adonde solos y terribles los hombres

eligen encogerse quizás es cierto que parezco

algo pero soy mucho menos que eso y que

ninguno la confusión está en la brisa tengo

una cabeza de sol y soy de noche mi acertijo

es de madeja y soy de tierra padezco invencible

una montaña perezco invisible una pradera

tengo un alba de brea como boca de tela

amanezco despierto con la fiesta marchita

tiendo mi sábana hasta el poniente y almuerzo

en secreto mariposas me creen nenúfar y

pinto ostiones -hay una palabra chica en mi raíz

que me cree sendero suspendido luna plana-

doy la espalda a los ayeres -incompleto /

escurridizo- como dios que nadie me diga

que parezco algo que todo me condene por

ninguna cosa

 

 

Grima líquida

 

de mañana en el río una lágrima una lágrima

en el río de mañana una mañana de lágrima

en el río una lágrima de mañana en el río una

mañana de río la lágrima un río de mañana en

la lágrima río de lágrima la mañana lágrima

de río la mañana de en una la grima líquida

 

 

Bombillo rojo

 

 

para mi vanidad tu espalda plena el registro

sonoro de tu musgo satisfecho el andén boscoso

que hace de tu cintura u risco exquisito de plata

una cábala macho de incendiario desapego

para mi vanidad la cúspide de tu pecho

esa suave colina que da a su otra maga nadando

la nave de humo que viaja tórrida en la lengua

tras la máscara de una isla rota sin delfines

para mi vanidad tu sueño aguado en el mío

hecho de centella y cabriola enardecida el

iridiscente toque de un gemido monstruo bajo

el agua para mi vanidad y la música en la

desazón la muchedumbre sola de la música

y tu mano tras el plomo sinuoso rodando a

carne plena.

 

 

Espejo interior

 

cuando quiero encontrar al poema emigro a la

casa allí me espera Absurdo con la voz de una

pena para deletrear junto a él a la deriva es-

tán los solos bajo su vocación y se puede sin

prisa olor la desventura tras la caza de su ima-

gen marcho hacia atrás y encuentro prófugo al

espíritu desvencijado erigiendo mi canto a su

tamaño y semejanza en esto hay ningún miste-

rio ya ha de saberse que la tragedia de ser en los

otros se proclama persigo al poema me apoyo

en su hoz

 

 

 

 

 

La luz

 

como si naciera en la nada ninguno reconoce

mi oficio de velar por el alma de las cosas pa-

reciera que soy intangible mas soy la luz soco-

rro lo perpetuo haciéndolo cotidiano soy la

que desvela el misterio de la autoconmiseración

la que delata lo deforme y abreva enorme en la

ceniza acudo y soy ante el hombre para acer-

car su inmenso a la belleza me extraña un iras-

cible ulular cuando es noche el extravío estoy

hecha de incienso soy la vestido de tránsfugas

 

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 Las Pelucas Delirantes, la poesía de la Generación 80 dominicana (Antología crítica). Selección, prólogo y notas de José Alejandro Peña
ISBN 0-9768868-4-7
267 Páginas
Precio $24.50 (con gastos de envío incluidos).

124 Meadow Drive * Scott Depot * WV 25560 .-Estados Unidos.-

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